Hay varias herramientas que permiten ponerse corto, cada una con diferentes características; pero todas ellas tienen algo en común: el APALANCAMIENTO, que consiste en que se está especulando con más dinero del que en realidad se pone. Ponerse corto no implica un riesgo mayor que estar largo, pero el apalancamiento sí supone un riesgo mayor que comprar acciones directamente, así que cuidado con estos productos:
•Una opción para ponerse corto es vender acciones que no se tienen: se piden prestadas, se venden al precio de hoy, y dentro de un mes (o de tres) las tengo que recomprar para devolverlas. Si las acciones caen, las podré recomprar más baratas y ganaré dinero, mientras que si han subido perderé dinero
•Otra opción muy similar es hacerlo vendiendo futuros.
•La tercera opción sería comprando warrants u opciones PUT.
•La cuarta vía sería vendiendo opciones CALL (los warrants no pueden venderse si no se tienen, a diferencia del resto).
•Y otras posibilidades sería comprar ETFs o Hedge Funds "invertidos", que ganan o pierden al revés de lo que haga el mercado.
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